Querid@ lector@,

Con este artículo vamos a indagar para afrontar la quizás, muy desagradable sensación de no encontrar la salida a una situación que se repite sin aparente avance: lo que se suele denominar bucle, loop, disco rayado, ya no sé que más hacer…

¿Qué es un «bucle» y por qué nos atrapa?

Para ello, contaremos con la estimable colaboración de los antiguos Sísifo (visto a través de Sartre) y Kirón (reinterpretado por mi psicoterapeuta Maite Martínez), así como del enorme Jim Murray en «El día de la marmota» (con análisis sintetizado por IA).

Y como colofón, si deseas contactarnos a los coaches de esta Asociación de Coaching Social, también contarás con tu propio proceso buclear.

Empecemos con unas preguntas dirigidas a los coaches que estéis leyendo:

Piensa en los puntos clave en el coaching:

Intención… Escucha… Autoconocimiento… Revelación… Cambio de observador… Acción… Resultados…

Y elige uno de ellos.

Probablemente, muchos coaches, para simplificar, elijamos la “acción”, como bandera del coaching.

Bien…

Decía Aristóteles que “el movimiento es el paso de la potencia al acto”.

Perfecto…

Y como aprendí en mi escuela de coaching CIVSEM, la acción se puede generar también con lenguaje (cognición), a través de su fuerza creadora de la realidad, desde la cual se genera mundo y nuestra propia identidad.

“Abracadabra”.

Estupendo…

El caso es que… ¿qué ocurre si siento que, a pesar de estar en movimiento, estoy viviendo en un bucle cerrado, y estando inmers@ en él, no encuentro la Puerta de Avance?

La frustración de la repetición

Y me digo: esto ya lo conozco. Ya he estado aquí.

¿Cómo es posible que otra vez esté pasando por lo mismo? Yo creía haber aprendido qué hacer para desbloquear este bucle.

Y no: me vuelvo a preguntar lo mismo y veo las mismas posibilidades que se me aparecen en el mismo orden.

Pez que se muerde la cola.

Y me estoy sintiendo frustrad@, porque no encuentro la chispa para cambiar este sentimiento de impotencia.

Ahora, estoy sufriendo, y ya veo que esto puede desembocar en autorreproche, que conducirá a la depresión-ansiedad y a resoluciones impotentes, resignación, etc…

Techo de cristal, fracaso escolar, conflictos enquistados, burn out, soledad no deseada, insatisfacción vital…

Aquí aparece una pregunta poderosa. ¿Qué podemos aportar desde el Coaching Social para salir del bucle, cuando las personas (grupos, empresas…) se sienten desesperadas, confusas, frustradas, irritadas, bloqueadas, porque, a pesar de estar en movimiento, están en sistema repetitivo y cerrado?

Lecciones de los mitos: Sísifo, Kirón y «El Día de la Marmota»

Para comenzar, quiero mostraros un breve análisis sobre varios casos míticos de “bucle”:

Recordemos el mito del castigo divino a Sísifo, que sube una roca hasta la cima de una montaña, y esta se despeña y Sísifo baja de nuevo, y reemprende el camino hacia la cima. Y la roca vuelve a despeñarse, y así repetidamente hasta el infinito.

Sin duda, un trabajo inútil y sin esperanza. ¡Vaya papelón! Esta historia es superejemplo de bucle cerrado.

Un grupo de personas se ayuda mutuamente a subir por una roca escarpada, simbolizando el apoyo del Coaching Social para salir del bucle y avanzar colectivamente.

Sísifo: la aceptación como liberación

Me gusta la consideración que, desde su existencialismo, escribió Sartre sobre Sísifo y que recoge Miguel Albero en su obra titulada “Instrucciones para fracasar mejor»:

“No es tanto la resignación cristiana la que invoca, sino la aceptación de las condiciones del juego. La aceptación del fracaso. Si se asume que se va a fracasar, si se fracasa entonces mejor, no dejas pues de fracasar, como no deja, por cierto, de subir la roca Sísifo, pero sí, de sufrir las consecuencias”.

La condena deja de ser porque Sísifo adquiere conciencia y prefiere ver la situación no como condena sino simplemente escenario, o como diría Gil de Biedma, las dimensiones del teatro.

Para Sartre, “el esfuerzo mismo de llegar a la cima basta para llenar un corazón de hombre. Hay que imaginarse a un Sísifo dichoso”.

Hay un cambio de observador en Sísifo. Su Puerta de Avance está en su darse cuenta, en su conexión consciente de la situación y su decisión de aceptarla.

Concha de caracol en espiral, representando los patrones repetitivos y la sensación de bucle, y cómo el Coaching Social ayuda a salir del bucle, similar al mito de Sísifo.

Kirón: sanar a través del servicio a otros

Otro caso famoso de bucle (mito reiinterpretado por mi psicoterapeuta Maite Martínez):

Kirón era una persona dañada, herida, continuamente dolida de sí misma, que se escondía de los demás en una cueva.

Un día, al escuchar lamentos fuera de su refugio, encontró a un soldado herido. Le curó. La gente de la zona comenzó a rumorear que el extraño tenía talento para curar, y comenzaron a visitarle.

Con cada nueva curación, Kirón ganaba prestigio, y aunque su herida seguía doliendo, él notaba mejoría con cada una de las sanaciones que compartía.

Hay un cambio de observador en Kirón. Su Puerta de Avance es el darse cuenta que ayudando a sanar a los demás se va sanando a sí mismo.

Fotograma de la película "El Día de la Marmota" con Bill Murray y la marmota, ilustrando la repetición y el cambio de perspectiva clave para el Coaching Social para salir del bucle.

Jim Murray: experimentación y transformación

Y por supuesto, un gran bucle de cine: la película “El día de la marmota. He escrito en mi buscador de internet lo siguiente: “el día de la marmota cuando Jim Murray cambia de punto de vista”. Y este ha sido el resultado:

Vista creada con IA

En la película “El día de la marmota”, Jim Murray, interpretado por Bill Murray, cambia de punto de vista gradualmente a lo largo de la película. 

Al principio, es un hombre egocéntrico y superficial, pero a medida que se repite el mismo día una y otra vez, empieza a experimentar y a aprender. Finalmente, se transforma en una persona compasiva y capaz de apreciar la vida en sus detalles. 

El cambio de Jim Murray se puede dividir en varias etapas: 

  1. La arrogancia inicial: al principio de la película, Jim es un meteorólogo arrogante y egocéntrico que solo se preocupa por su carrera y su fama.
  2. La exploración y el aprendizaje: con cada repetición del día, Jim experimenta con diferentes formas de vivir y conocer a las personas que lo rodean. Aprende sobre la vida, la muerte y la importancia de la compasión.
  3. El amor por Rhonda: Jim se enamora de Rhonda, la productora de la transmisión televisiva, y su amor por ella lo impulsa a cambiar.
  4. La transformación final: al final de la película, Jim ha logrado romper el bucle temporal y ha cambiado de forma radical. Se ha convertido en una persona más amable, compasiva y consciente de la vida.

Las respuestas de la IA pueden contener errores.

También, Jim Murray ha tenido un cambio de observador que le ha permitido traspasar la Puerta de Avance: experimenta y aprende, dándose cuenta que siente amor, amabilidad, compasión y que esta nueva identidad, le permite vivir más plenamente.

La alienación: el común denominador del bucle

¿Qué es lo que tienen en común Sísifo, Kirón y Jim cuando están en bucle, antes de encontrar su Puerta de Avance?:

A l i e n a c i ó n d e s u e s e n c i a.

Del compendio sobre terapia Gestalt, “La vía del vacío fértil”, del psicólogo F. Peñarrubia, extraigo las siguientes ideas relativas al quiebre que impide o distorsiona el claro desenvolvimiento de una vida plena:

Para deshacer un nudo, hay que saber cómo está hecho. En el aquí y ahora. Entender cómo nos separamos de nuestra esencia, es el camino para disolver la alienación.

Desandar el camino de la alienación, yendo a la búsqueda de lo propio, que no sabemos que es nuestro hasta encontrarlo fuera.

Este camino hacia dentro a través de lo de fuera, resulta tan paradójico como el viaje del héroe mitológico (Ulises, La odisea, por ejemplo) que se pone en camino a la búsqueda de algo y acaba por encontrarse a sí mismo.

Alienación estéril vs. autorregulación fértil

¿Cómo estoy viviendo mis contradicciones?

Qué me pasa cuando me descubro ante el binomio de dos conceptos opuestos que se presenta ante mis ojos, por ejemplo, la alienación estéril vs. la alineación fértil.

¿Y qué es la alienación estéril en personas que gozan de privilegios en nuestras sociedades occidentales?

Según la perspectiva terapeútica gestáltica, “la regulación de los instintos por la moral, por el apoyo ambiental (desde nuestras sociedades occidentales privilegiadas y en ocasiones deshumanizadas) o el autocontrol (desde la rigidez) conducirá a la persona a la acumulación de situaciones inconclusas y a la interrupción de ciclos que le son propios, surgiendo “el bucle”, en el que la persona interrumpe los procesos en curso, cargándose a si misma de tantas situaciones inconclusas, que llega un momento en el que no puede continuar con el proceso de vivir 8es decir, está alienada)”.

Por el contrario, la autoregulación, la alineación (como proceso natural, innato, basado en el autoapoyo, el amor propio y la responsabilidad) es la capacidad de la persona para ser consciente de sus necesidades, emociones y comportamientos”.

Karen Horney lo decía a su manera: “Cuando se cree en una tendencia autónoma hacia la propia realización, no se necesita una camisa de fuerza interior con la cual dominar la espontaneidad, ni el látigo de los dictados interiores para impulsarnos a la perfección”.

La polaridad de la autoregulación está entre lo apolíneo (atención, responsabilidad, etc.) y lo dionisíaco (espontaneidad, fluidez del impulso, etc.); y en el centro, el “vacío fértil”, la nada ya no estéril, sino llena de posibilidades.

El coaching social como «Puerta de avance»

Cuando estamos en bucle, quizás podríamos empezar a fijarnos en que hay una abundancia de preguntas. E incluso, si lo hacemos, nos daremos cuenta de que algunas de ellas emergen una y otra vez.

¿Podríamos aplicar nuestra autoregulación orgánica para estar en la pregunta? ¿Para sostener lo que emerge?

Sostener la pregunta desde el centro, desde la nada creativa: meditación, contemplación, atender lo micro y también lo macro, conocernos en estados de contracción y también de expansión, trabajarlo desde el cuerpo para adentrarnos en la mente profunda que nos conecta con la esencia y el ser.

De este modo, es clave poder darnos cuenta de que vivimos atrapad@s en la mente parlanchina, superficial, la mente que crea un mundo manipulado, de fantasía y de sufrimiento.

El coaching, con sus métodos, permite flexibilizar este entramado de rigidez.

Preguntas poderosas para romper el bucle

Un ejemplo de aplicación desde esta perspectiva podría ser proponer al coachee la siguiente estrategia:

En lugar del autorreproche (o hacia otra persona), apuntemos el reproche hacia el objeto. Así nos conduciremos al acercamiento del objeto, a un afrontamiento del mismo, y posiblemente, al término de una situación de resentimiento.

  • ¿Estás en bucle?
  • ¿Cuál es la situación?
  • ¿Cómo te sientes?
  • ¿Cuáles están siendo los resultados?
  • ¿Qué necesitas?
  • ¿De qué te estas dando cuenta?
  • ¿Cómo estás dispuesto a dar y a recibir?

Pide ayuda. Y a la vez, deja de pedir fuera lo que está dentro de ti.

De la autotortura a la cooperación interna

Atención: peligro contradictorio… lo que está dentro de mi, puede estar en situación de guerra. Si antes aludíamos a una de las funciones de la neurosis (la manipulación del entorno) vamos a hablar ahora de una de sus consecuencias: el juego de la autotortura.

Se trata de una guerra interna entre aspectos de uno mismo, de forma que la «actividad» que, según la buena orientación autorreguladora, debería dirigirse hacia el mundo, se desvía hacia el escenario interior y genera un círculo vicioso de sufrimiento.

A estas dos partes en litigio Perls las llamó Perro de arriba y Perro de abajo, como una polaridad entre los aspectos autoritarios y sumisos de la misma persona: “Si es que hay un superego también habrá un infraego”. Y cada uno le da sentido al otro.

En definitiva, estamos hablando de crear equilibrios entre polaridades, generar cooperaciones, e incluso recurrir a la espiritualidad para disolver la polaridad (rigidez-plasticidad, alienación-alineación, contacto-retirada…) y los bucles sostenidos por la rigidez de no darnos cuenta de lo que nos hace bien.

Rayos de sol penetrando en un océano profundo, simbolizando la búsqueda interna, la esencia y las infinitas posibilidades que ofrece el Coaching Social para salir del bucle.

Somos un océano

Trabaja contigo y trabaja con otros. Para mí, esto es coaching social.

Busca y encuentra los modos para avanzar, crecer, sostener… Si lo estás haciendo, ya estás dándole volumen a tu bucle, estás dándole dimensiones, estás moldeando, como un alfarero en su torno, la vasija de tu desenvolvimiento vital.

Sí, estás sonriendo.

Sí, estás latiendo.

Sí, estás en fuerza, aprovecha.

Vivir es esto. No somos una fría línea en un esquema. Somos un océano cálido y riquísimo.

Escucha a Sísifo, Kirón, Jim Murray, a todas las mujeres que atraviesan los techos de cristal, a todos los estudiantes que vencen al fracaso escolar, a todos los hombres que sostienen su sensibilidad, a todos los pueblos que ceden y perdonan para solucionar un conflicto, a tod@ l@s trabajadores que renacen laboralmente después de estar quemados, a las personas que se dan cuenta de su soledad y respiran la esperanza de vivir de otra manera, a quienes pueden contar que estuvieron en una noche oscura de su alma de la que salieron más libres, concientes y plenos.

¡Vamos!

Si lees más artículos de este blog, encontrarás perspectivas para darte cuenta y cambiar lo necesario para avanzar y “salir” del bucle.

Rindiéndonos, entregándonos, y a la vez, afrontando un oleaje, que es natural y universal.

Con respons(h)habilidad.

Óscar G Frechilla

Coach orientador

Siente Tu Naturaleza: Actúa Poderosa Mente

ogonzalezf@asociacioncoachingsocial.org