FOMO viene del acrónimo en inglés “Fear Of Missing Out”, que en español significa “Miedo a perderse algo”. 

Cuando lo escuché por primera vez, me llamó la atención y quise darle esa mirada de introspección, de observar con curiosidad qué se esconde detrás y para qué nos está sirviendo. 

Como seres humanos, necesitamos a la tribu para sobrevivir. 

Pertenecemos y queremos formar parte del grupo y ese miedo intrínseco a no pertenecer y quedar excluido del mismo, a veces, nos lleva a no querer perdernos nada de lo que ocurre a nuestro alrededor: viajes, fiestas, celebraciones, etc. 

Este concepto, que forma parte de nuestras vidas, ahora con las nuevas tecnologías nos hace estar conectados todo el tiempo. 

Nunca tuvimos acceso a tanta información, estar siempre atentos a lo que están haciendo los demás, por lo que también podemos saber qué nos estamos perdiendo. 

Esto hace que se dispare el FOMO, generando ansiedad, frustración y sensación de exclusión, creyendo además que los demás disfrutan más de las cosas y son más felices que nosotros. 

Aunque está muy presente en nuestros jóvenes y adolescentes, también es preciso poner una mirada en cómo estamos viviendo nosotros esta experiencia. 

Conectando con nosotros/as y curioseando sin juzgarnos.

Y si paramos y nos hacemos estas preguntas:

¿Qué es lo peor que puede pasar si dejas de tomar decisiones desde ese miedo que no te deja ver lo que realmente quieres y necesitas? ¿Qué necesidad está cubriendo ese miedo?

No hacer planes, quedar con gente, ir a esa fiesta, etc., lo tengo relacionado con que voy a estancarme. Si no voy, no me tendrán en cuenta para la próxima; si no cuelgo mi experiencia o mi foto, es como si eso no hubiera ocurrido… 

¿Seré mediocre, me quedaré sin amigos o sentiré que si no estoy conectado no existo?…

¿Has escuchado tu voz interior? ¿Qué te está diciendo? 

Sin juzgarnos, ante ese “Y si no voy, y si no quedo, y si no me llaman”, etc., pregúntate: 

  • ¿A día de hoy, para qué me está sirviendo hacer lo que hago, decirme lo que me digo? 
  • Cuando decido, ¿estoy en coherencia con lo que realmente quiero y necesito?, ¿me da miedo quedarme fuera?…
  • ¿Cómo es mi miedo?, ¿qué me está tratando de decir?, ¿siento que es funcional en mí?, ¿y si no lo es?… 
  • ¿He escuchado cómo responde mi cuerpo?, ¿qué me está diciendo?
  • ¿Y si el estar conectado de esta manera al mundo, me hace darme cuenta de que me he desconectado de mí? 

Curiosea sin juzgarte, siendo amable contigo. 

Para, respira, mirada hacia dentro.

Decido poder elegir desde dónde quiero vivir. 

Elegir con plena conciencia qué es lo que necesito, cómo me siento mirando y colocando mi miedo con cariño, priorizando mi autocuidado. 

Imagen con la palabra JOMO (Joy of Missing Out), resaltando el contraste con el FOMO y promoviendo la alegría de perderse lo innecesario para disfrutar con plena conciencia.

¿Cómo me haría sentir? ¿Lo probamos? 

Para los que no habéis oído hablar de él, os presento a JOMO: Joy of missing Out

Llegó a mi vida y cada vez estoy más a gusto con él. Nos vamos conociendo.

¡La alegría de perdérselo todo! ¿Cómo suena, verdad? Da un poco de vértigo, pero una vez que lo empiezas a poner en práctica cuando lo necesitas, es una auténtica delicia. 

Disfrutar de lo que te apetece en cada momento sin estar pendiente de lo que hacen los demás, gozando de tu tiempo sin sentir miedo ni culpa por no participar en planes que realmente sientes que no te apetecen o no te dan sentido, ver cuáles son tus necesidades reales respetando tus tiempos y tu cuerpo. 

Decir sí porque de verdad quieres, sin tener en cuenta las apariencias, o si te sientes más integrado en los grupos (tanto virtuales como reales). 

Decir «no» cuando esos planes no te apetecen y sentirte a gusto con tus decisiones. 

Reflexión: ¿De qué me doy cuenta?

Sentir esa libertad de poder decidir, ¿en qué lugar te coloca?

Cuando das el primer paso y tomas esas decisiones conscientes, es una gran alegría y resulta liberador. Tu cuerpo te lo agradece, tu miedo te acompaña haciéndose más pequeñito. Comienzas a fluir de una manera más sana y más consciente, dando lugar a la confianza. 

Acción: 

¿FOMO o JOMO? Elegir desde la libertad consciente. 

Y tú, ¿qué eliges?

Caminando y aprendiendo… 

Carmen Martín Ojeda

Coach Social /  Coach infantojuvenil- familia

Asociada nº 57

cmartino@asociacioncoachingsocial.org