¿Alguna vez has sentido un cosquilleo en el estómago, esa sensación de que hay algo más grande que hacer, algo más allá de la rutina, pero no sabes por dónde empezar? ¿O quizás ya estás metido/a hasta el cuello en mil iniciativas, pero la brújula emocional apunta a todas partes menos al norte?

Si te identificas, ¡bienvenido/a al club de los/as que quieren dejar huella! Y no, no estamos hablando de tus huellas dactilares en el mando a distancia. Hablamos de ese impacto positivo que sabes que puedes generar en el mundo.

Aquí es donde entra en juego el coaching social, un faro en la niebla de las buenas intenciones.

Para dejarlo claro desde el principio, no es terapia (ni de lejos), ni consultoría (no venimos a decirte cómo hacer tu trabajo), ni una secta con túnicas y cánticos (lo prometemos 😉).

Es un proceso de acompañamiento que te ayuda a desenterrar ese propósito que quizás tienes medio oculto bajo capas de cosas que hacer y a transformarlo en acciones concretas que resuenen contigo y con tu entorno.

¿Propósito? ¿Eso se come? Descifrando tu “para qué”

A menudo, la palabra “propósito” suena a algo grandilocuente, casi místico, como si necesitaras una revelación divina o un viaje a la cima de una montaña. Pero no, tu propósito está mucho más cerca de lo que crees. Es esa chispa que te enciende, aquello que te indigna o que te emociona profundamente.

Imagina que eres un GPS. Tu propósito es tu destino final, ese lugar donde tu energía y tus talentos se alinean para hacer algo significativo. Pero, seamos honestos/as, a veces ese GPS está un poco loco, dándote indicaciones contradictorias o llevándote por caminos de cabras. ¿Te suena?

Más allá del “quiero ayudar”: de la intención a la acción con GPS (Gran Propósito Sostenible)

Decir “quiero ayudar” es un excelente punto de partida, pero como dice el refrán, el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones. Para que tu deseo de contribuir al mundo no se quede en una mera declaración de intenciones, necesitas un plan.

Un/a coach social actúa como ese/a copiloto experimentado/a que no solo te ayuda a calibrar tu GPS interno, sino que te ofrece un mapa claro y te acompaña en el viaje. Juntos, podemos:

  • Identificar tus valores fundamentales: ¿qué es lo que realmente te importa? ¿La justicia social? ¿La sostenibilidad? ¿La educación? Entender esto es el primer paso para trazar tu ruta.
  • Reconocer tus fortalezas y pasiones: ¿en qué eres bueno/a? ¿Con qué “fluyes”? A veces, la clave para tu contribución está en aquello que ya haces con facilidad y disfrute. No tienes que reinventar la rueda, solo darle una nueva dirección.
  • Convertir ideas en proyectos tangibles: ¿tienes una idea brillante pero no sabes cómo bajarla a tierra? Un/a coach te ayudará a estructurarla, definir objetivos alcanzables y crear un plan de acción paso a paso: del “voy a escalar el Everest”, al “hoy me compro las botas y el piolet”.
  • Superar los bloqueos y miedos: todos/as los tenemos. El temor al fracaso, al qué dirán, a no ser suficiente. El coaching social te proporciona herramientas para desmantelar esas barreras internas y avanzar con confianza. A veces, el mayor obstáculo está entre tus dos orejas.
  • Mantenerte motivado/a y enfocado/a: la travesía del propósito no siempre es un camino de rosas. Habrá baches y desvíos. Un/a coach es el compañero o la compañera que te recuerda por qué empezaste y te ayuda a retomar el rumbo cuando la fatiga o la desilusión intentan desviarte.

¿Para quién es el coaching social? ¿Tengo que ser un/a gurú o un superhéroe / una superheroína?

¡Para nada! El coaching social es para cualquiera que sienta la inquietud de marcar la diferencia, ya seas un/a profesional con ganas de impacto, un/a voluntario/a que busca optimizar su labor, un/a emprendedor/a social con una visión, o simplemente alguien que quiere encontrar una forma más significativa de vivir y de aportar a la sociedad.

No necesitas una capa, solo unas ganas locas de construir un mundo mejor.

En la Asociación de Coaching Social, creemos firmemente que cada persona tiene el potencial de ser un agente de cambio.

El efecto mariposa: tu propósito, multiplicado por el mundo

Piensa en ese famoso “efecto”: el aleteo de una mariposa puede provocar un huracán al otro lado de la Tierra. De la misma manera, la activación de tu propósito individual puede generar ondas expansivas de cambio y bienestar colectivo.

Al invertir en tu propio crecimiento y claridad a través del coaching social, no solo te beneficias tú. Estás potenciando tu capacidad de influencia, de inspirar a otros/as, y de contribuir de forma más efectiva a los desafíos que enfrenta nuestra sociedad. Estás, en esencia, aleteando con intención.

Así que, si estás listo/a para pasar de la intención a la acción con propósito, y quieres un/a copiloto que te acompañe a navegar el mapa de tu contribución al mundo, el coaching social puede ser tu mejor aliado. Porque el mundo necesita tu propósito. ¿Estás preparado/a para activarlo?

María Rubio

Coach social

Nº asociada: 89

mrubiom@asociacioncoachingsocial.org