Gestos
Palabras
El buen uso de las palabras
Silencio
Hablar
Escucha EL PROCESO DE LA COMUNICACIÓN
El poder de las palabras
Las palabras surten un efecto en cada uno/a de nosotros/as diferente… La misma frase que suena igual en todo el mundo es una melodía para cada uno/a.
Palabras como
- Depresión
- Cáncer
- Paz
- Te quiero
Generan en cada persona un mundo de emociones y reacciones, incluso físicas diferentes.
Comprender que lo que digo es una responsabilidad en sí mismo supone además la capacidad de escucha por parte del otro.
Contemplar la retroalimentación o feedback como parte esencial de la comunicación es algo que hemos olvidado.
La práctica de preguntar interesándote por el otro se ha dejado de practicar; contribuye a ello el postureo, el salsero, el estoicismo no bien entendido, etc., etc. Retroalimentar una conversación te acerca a empatizar de una manera diferente con tu interlocutor.
Participa y disfruta del arte de las palabras. Te invito a ello; crea hilos de saber; vínculos.
El contexto de la conversación
Tener en cuenta el contexto. Donde hablamos, sembramos.
Elegir un lugar para una conversación, donde los obstáculos (ruidos, interrupciones, etc.) sean los mínimos, nos dispone a utilizar palabras más adecuadas, a mantener un ritmo correcto.
Hablar en un lugar cualquiera no es buena idea. El contexto también incluye a Kronos; ¿en qué momento utilizo un lenguaje más frívolo y cuándo me permito dialogar con un lenguaje más reflexivo?
Saber lo que quiero decir y cómo lo quiero decir precisa de silencios, parte esencial del lenguaje.
La importancia del silencio y del arte de conversar
Acompañar los silencios de la persona que te habla y sentirte respetada en los silencios que tú necesitas hace que el tránsito emocional de lo que está sucediendo sea fluido, con permiso.
Hablar, escribir, utilizar palabras para narrar, unirlas en frases para poder contar es tener en nuestro poder canales diferentes de comunicación para poder expresar aquello que necesitamos compartir.
Y compartir es vivir.
El código es otro elemento que hay que negociar: ha de ser el mismo o similar… Saber leer, también leer en el otro su comunicación no verbal, es parte del proceso, como contar con interrupciones y las molestias de lo cotidiano.
Comunicar mejor cada día es algo que está al alcance de todos; saber elegir las palabras y saber de su repercusión precisa de atención. Comunicarnos se convierte en arte: El arte de conversar.
Lorena García
Coach Social, Meditación y Yoga
Asociada nº 83
¡Enhorabuena, Lorena! Me parece de lo más acertado e importante que he leído desde hace mucho tiempo.
Vivimos tan deprisa y con agendas tan innecesariamente saturadas que vamos corriendo a todos sitios como «pollos sin cabeza». No tenemos tiempo de nada, se nos olvidan las cosas importantes de la vida, no tenemos tiempo de escuchar a los demás… Además, en muchos casos, el egoísmo nos lleva a contar nuestras penurias y nuestros rollos, sin siquiera dar la ocasión al otro de que nos cuente los suyos; mucho menos de escucharlos activamente cuando hablan… Difícil hacernos cambiar, sobre todo cuando con la edad nos vamos radicalizando en muchos de nuestros defectos… Enhorabuena por haberlo abordado y descrito tan bien, Lorena!
Muchas gracias, Manu, por tu comentario.
Sin duda, una buena comunicación requiere tiempo, escucha y silencios.
¡Feliz día!
Muchas gracias por tus palabras Manu Abadía .
Me alegra que te valga !