Ese momento de “caos” interno que precede a un cambio real.
El vacío fértil es un espacio de transición interna, que precede a una transformación genuina, donde aún no eres la nueva versión de ti. pero ya no encajas del todo en la anterior.
No es estancamiento. Es incubación. Es silencio.
Referentes como Rafael Echeverría (autor de “Ontología del Lenguaje”) y Heidegger, filósofo existencialista, hablan del ser como una posibilidad abierta.
Es el lugar de la presencia y el espacio creativo, la paciencia y la maduración interna.
En coaching, trabajamos con la acción y el objetivo. Previamente, es fundamental el habitar y sostener el silencio para que exista el avance.
Abrir ese espacio experimental para la persona, en el momento presente.
¿Qué ocurre en este “estar siendo”?
En la experiencia presente y activa del ser, la persona está entre los pensamientos antiguos y nuevos, con lo que siente una alta actividad interna (reflexiones, sueños intensos, necesidad de soledad, confusión, contradicciones…) y necesidad de escuchar lo que no se ha dicho.
Hay frustración por “no avanzar”, sin darse cuenta de que está gestando una nueva versión dentro de sí.
¿Qué versión se está mostrando ahora?
El papel del silencio
El coach utiliza el silencio, no como ausencia de intervención, sino como una intervención en sí misma.
Escucha lo no dicho.
Favorece el contacto con la sabiduría interna del coachee.
Evoca estados de calma, introspección y apertura, desde el cuerpo.
Respeta el ritmo del cliente, sin forzar.
¿Cómo ayuda al coaching en este proceso?
- Ayuda a conectar con emociones no verbalizadas. Aparición de sensaciones: el cuerpo empieza a digerir emociones retenidas.
- Emerge la intuición del coachee.
- Facilita la reorganización interna; se tambalea el “quién soy”.
- Suelta etiquetas pasadas sobre sí mismo. Se transita sin certezas. Con sinceridad y vulnerabilidad.
- Brota la autenticidad y reconoce el acto de valentía interior. Lo nuevo se empieza a nombrar.
- Favorece el espacio seguro, para seguir explorando a través de la contención y la presencia. Se empiezan a hacer elecciones distintas.
El aprendizaje más importante: el coach acompaña a estar en uno mismo sin huir.
Coach Social
Nº asociada: 53
Una reflexión muy interesante donde el Silencio es posibilitador, permitiendo estar con uno mismo, sin huir.
Es como en la música: los silencios «redondean» la composición y forman parte de ella. Además, hacen mucho bien, como acaban de publicar en este artículo. Muchas gracias, Alicia.